Oct/2023

Salud menstrual, un camino al cuidado

Nuestro ciclo del cuidado: La estrategia de la Secretaría de Salud que promueve la salud menstrual

En promedio, las niñas, mujeres, hombres trans, personas no binarias y personas intersexuales que menstrúan lo hacen aproximadamente 60 días al año a lo largo de unas cuatro décadas. Esto implica que cada persona experimentará entre 480 y 500 periodos menstruales a lo largo de su vida. A pesar de ser un proceso natural que experimenta más de la mitad de la población en Bogotá, la menstruación se ha visto rodeada de tabúes y estigmas que generan barreras culturales, sociales y de atención, obstaculizando el acceso a la salud y una vida digna para quienes menstrúan.

Según la encuesta Pulso Social del DANE (2021), Bogotá se encuentra en el quinto lugar entre veintitrés ciudades en las que la mayoría de las mujeres menstruantes respondieron «sí» a la pregunta: «¿Durante el último mes ha tenido usted dificultades económicas para adquirir los elementos necesarios para atender su periodo menstrual?» Este escenario de vulnerabilidad fue abordado por la Corte Suprema de Justicia, que en 2019 emitió la Sentencia T-398 y el Auto 0001 de 2020, destacando la necesidad de diseñar una política pública territorial sobre higiene menstrual y personas con experiencias menstruales en situación de calle. Estos fallos destacaron el déficit en la educación y la infraestructura, lo que resulta en la ausencia de personas en sus actividades cotidianas durante su menstruación.

En respuesta a estas problemáticas, la Alcaldía de Bogotá ha implementado la Estrategia de Cuidado Menstrual, liderada por la Secretaría Distrital de la Mujer. La Secretaría Distrital de Salud se ha unido a esta iniciativa mediante la Estrategia «Nuestro Ciclo de Cuidado,» con el objetivo de posicionar los diálogos y acciones en torno a la salud hormonal, menstrual y ovulatoria en las 20 localidades de Bogotá, transformando las condiciones de vivencia menstrual a través del Modelo Territorial de Salud, «Salud a Mi Barrio, Salud a Mi Vereda.» 

La estrategia busca superar los estigmas relacionados con la menstruación y promover prácticas empáticas, corresponsables y transformadoras en torno a la narrativa menstrual.

Objetivo: Posicionar los diálogos y las acciones sobre la salud hormonal, menstrual y ovulatoria de las personas que habitan en las 20 localidades de Bogotá, trasfomando las condiciones de vivencia menstrual a través del Modelo Territorial de Salud, «Salud a Mi Barrio, Salud a Mi Vereda».

¿Cómo lo estamos haciendo?

Sensibilizando sobre el cuidado menstrual y proporcionar artículos para el sangrado en la menarquía.

Investigando enfermedades asociadas al ciclo menstrual.

Adaptando la infraestructura física e institucional para la vivencia digna de la menstruación

Contribuyendo en la búsqueda de información sobre el ciclo menstrual y las condiciones de personas que menstrúan. 

Cartilla: Nuestro ciclo de cuidado menstrual

En un esfuerzo constante por generar cambios significativos, se ha desarrollado la cartilla «Nuestro Ciclo de Cuidado Menstrual» en colaboración con organizaciones sociales, grupos poblacionales y espacios de diálogo.

Esta cartilla consta de tres capítulos que abordan conceptos básicos sobre la menstruación, la lucha contra los estigmas menstruales y la gestión del cuidado menstrual. El material se presenta en un lenguaje inclusivo y accesible para cualquier persona interesada en comprender mejor el ciclo de cuidado menstrual.

Nuestro ciclo del cuidado menstrual

Contenido de la cartilla «Nuestro ciclo de cuidado menstrual» 

Tres capítulos:

  • La importancia de conocer nuestro cuerpo.
  • ¿Qué es la menstruación? 
  • Ciclo hormonal, menstrual y ovulatorio.
  • Fases del ciclo  Resignifiquemos la menstruación.
  • Normalicemos la menstruación.
  • Estigmas menstruales. 
  • Aprendizaje generacional.  Sobre el dolor.
  • Stop menstrual.
  • Artículos para gestionar el sangrado 
  • Cuidados y recomendaciones. 
  • Ficha de seguimiento del ciclo.

El diálogo es constante

Como parte de esta estrategia, se ha llevado a cabo el tercer capítulo de la serie audiovisual «Al Fogón, un encuentro de saberes,» en el que se destaca el trabajo comunitario realizado por Xiua Ecología Femenina y Pigmento Crew en relación al cuidado menstrual.

En colaboración con estas organizaciones, se ha promovido la co-creación, aprovechando su conocimiento y prácticas relacionadas con la salud menstrual y el bienestar emocional desde una perspectiva ambiental y artística.

4 opciones ecológicas para gestionar el sangrado menstrual

El ciclo menstrual está compuesto por cuatro fases en donde se presentan distintos cambios, tanto físicos como hormonales. La primera de ellas es la menstruación, que se genera con el desprendimiento del recubrimiento interno del útero lo que provoca el sangrado que suele presentarse una vez al mes. 

Para gestionar la sangre existen varios productos que, además de cumplir su función, reducen los impactos negativos sobre el planeta, debido a sus componentes o vida útil. Sin embargo, de acuerdo con organizaciones que defienden el cuidado y la menstruación digna, es importante resaltar que la responsabilidad sobre el daño ambiental no debe recaer sobre quienes menstrúan. El Estado y el sector empresarial deben generar las condiciones necesarias para garantizar artículos sostenibles para el sangrado, además tienen responsabilidad en otra serie de actividades industriales que degradan el ambiente. Algunas de esas nuevas opciones de artículos para el sangrado que contribuyen a disminuir la cantidad de desechos que generan los seres humanos son:  

Copa menstrual

Está hecha de silicona o plástico quirúrgico hipoalergénico y no tiene químicos que alteren la salud. Su vida útil es de tres a diez años. Antes de comprarla, es importante leer las instrucciones sobre la talla y esterilizarla con agua caliente antes de utilizarla y al finalizar el sangrado. Debe guardarse en una bolsita de tela

Calzones menstruales

Recolectan el flujo a través de varias capaz de tela que evitan que el sangrado traspase a la ropa o genere humedad. Tienen una vida útil de 3 a 4 años y se deben cambiar de acuerdo a la cantidad de sangre. Lo recomendable es usarlos de 4 a 6 horas. Deben lavarse con agua fría en casa, sin usar suavizantes y asegurándose que no queden con manchas.

Esponja menstrual

Se fabrica desechable o ecológica y reutilizable. Es una esponja marina biodegradable, cultivada globalmente. Dura un año y se introduce en el útero, requiere revisiones iniciales cada 2-3 horas. Limpieza: exprimir y enjuagar con vinagre.

Toallas de tela

Hechas de bambú, algodón o poliéster, reutilizables por 3-6 años, sin químicos. Cambiar cada 6 horas según flujo, lavar con vinagre, secar al sol y sin suavizantes.

Dentro de la Estrategia «Nuestro Ciclo de Cuidado,» del Modelo Territorial de Salud «Salud a Mi Barrio, Salud a Mi Vereda,» no solo se ha creado material educativo para la comunidad, sino que también se ha hecho presencia en las localidades, barrios y hogares de Bogotá. A través de los equipos de atención en casa de la Secretaría Distrital de Salud, se proporciona información sobre el cuidado menstrual y se desarrollan planes de atención familiar que abordan las necesidades de salud de las personas que menstrúan en la ciudad. El objetivo es asegurar que todas las personas tengan acceso a la información y el apoyo necesarios para cuidar su salud menstrual y su bienestar en general.

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